Aparición después de la resurrección

questa immagine rappresenta tutta la planimetria del santo sepolcro con le linee di contorno delle varie sezioni
questa immagine fa parte di una sezione della pianta di santo sepolcro
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    questa immagine rappresenta tutta la planimetria del santo sepolcro con le linee di contorno delle varie sezioni
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    Lo que sucedió aquel día después del sábado por la mañana temprano, se tuvo que divulgar en aquel “jardín” en el que se encontraba la tumba donada por José de Arimatea para la sepultura de Jesús.

    El área que se encuentra en la parte septentrional de la Rotonda reúne los recuerdos evangélicos del anuncio de la resurrección. Las mujeres, según los Evangelios sinópticos, son las primeras testigos del anuncio cuando se dirigían al Sepulcro para ungir el cuerpo de su maestro y encontraron la piedra movida y un ángel con vestidos fulgurantes que les dijo: “No está aquí, ha resucitado”. Tal y como narra Juan el evangelista, María de Magdala fue la primera que encontró a Jesús resucitado y todavía no ascendido al Padre, a ella se le encomendó el anuncio de la resurrección.

    Una vez superadas las columnas de la Rotonda se entra en el espacio de pertinencia de los Franciscanos. El altar de la derecha está dedicado a María de Magdala.
    En este espacio, además de celebrarse la mayoría de las liturgias en el Sepulcro, es habitual encontrar a los padres Franciscanos en servicio, escuchando a los peregrinos y realizando las confesiones. Desde aquí se sube hasta la capilla latina de la Aparición de Jesús a su Madre. Esta memoria antigua y no narrada en los Evangelios, se ha transmitido en esta capilla, donde se conserva la columna de la Flagelación.

    Detrás de estas ambientaciones está situado el convento franciscano en el que viven los padres al servicio de la basílica. La galería lateral está formada por una serie de arcos, conocidos como de la Virgen, porque recuerdan las visitas de la Virgen María al Sepulcro. Esta memoria está relacionada con las cinco columnas más pequeñas que se encuentran al lado de los pilares cruzados.

    Las columnas son restos del pórtico, restaurado en el siglo XI por Monomaco, que rodeaba por los tres lados, como en el proyecto de Constantino, el espacio abierto ante la fachada del Anastasis. Gran parte de la pared original constantina se conserva en el muro de cierre lateral por encima de los arcos, hacia la Rotonda, donde se ve parte de la antigua fachada del Anastasis.